Entrena con ciencia: fuerza, resistencia y nutrición
Entrenar bien no significa entrenar más. Significa elegir estímulos que produzcan adaptación, repetirlos con consistencia y ajustar la carga según tu objetivo. En este episodio se repasan principios de entrenamiento y nutrición basados en evidencia, con protocolos prácticos para mejorar rendimiento, composición corporal y salud a largo plazo.
Qué significa entrenar con evidencia
Entrenar con evidencia es aplicar tres filtros antes de cambiar tu rutina:
- Prioriza lo que tiene alta probabilidad de funcionar en la mayoría de personas.
- Mide resultados con métricas simples, no solo sensaciones.
- Ajusta una variable a la vez para saber qué causó el cambio.
No necesitas un plan perfecto, necesitas un plan que puedas ejecutar durante semanas. La consistencia gana a la complejidad.
Define el objetivo y el indicador principal
La mayoría de programas fallan porque mezclan metas incompatibles y luego no miden nada. Elige un objetivo dominante durante 8 a 12 semanas y un indicador principal.
Ejemplos de objetivos útiles
- Mejorar la resistencia aeróbica: ritmo o potencia a un pulso dado.
- Subir fuerza: repeticiones máximas en 3 a 5 movimientos.
- Recomposición corporal: perímetro de cintura, cargas movidas y proteína diaria.
Un objetivo dominante no te prohíbe entrenar lo demás. Solo decide qué guía la progresión.
Estructura semanal que funciona
Una semana efectiva equilibra estímulo, recuperación y práctica. Si entrenas fuerza y resistencia, busca que cada sesión tenga un propósito claro.
Recomendación simple para la mayoría
- 2 a 3 sesiones de fuerza.
- 2 a 4 sesiones de resistencia, combinando trabajo fácil y trabajo intenso.
- 1 a 2 días de descanso activo o muy ligero.
Si tu agenda es caótica, reduce frecuencia pero conserva el patrón. Dos sesiones buenas por semana durante meses superan cinco sesiones irregulares.
Resistencia: combina base aeróbica e intensidad
El trabajo fácil crea base: mejora eficiencia, aumenta tolerancia al volumen y prepara tus tejidos. La intensidad empuja el techo: eleva el VO2 máx y la capacidad de sostener ritmos altos.
Base aeróbica sin complicarte
En la práctica, la base se construye con sesiones a un esfuerzo sostenible, donde puedes hablar en frases. El objetivo es acumular minutos sin destruirte.
Consejos prácticos:
- Empieza con 20 a 40 minutos y añade 5 a 10 minutos por semana si recuperas bien.
- Mantén la respiración controlada y evita convertirlo en una carrera.
- Usa la misma ruta o la misma máquina para comparar progreso.
Intervalos: poco, pero bien hecho
Los intervalos aportan mucho, pero castigan más. Introduce una sesión intensa por semana si ya duermes bien y toleras el volumen.
Ideas de sesiones:
- Repeticiones cortas: esfuerzos fuertes con descansos suficientes para mantener calidad.
- Repeticiones medias: esfuerzos duros pero controlados, con recuperación parcial.
Regla útil: termina con la sensación de que podrías hacer una repetición más con buena técnica. Si te vacías por completo, la calidad cae y la recuperación se alarga.
Fuerza: el seguro de longevidad y rendimiento
La fuerza no es solo estética. Protege articulaciones, mejora economía de movimiento y facilita mantener masa muscular con el paso de los años.
Qué ejercicios priorizar
Elige movimientos que puedas progresar y repetir:
- Sentadilla o variante.
- Peso muerto o bisagra de cadera.
- Empuje horizontal o vertical.
- Tracción horizontal o vertical.
- Trabajo de core y estabilidad.
No hace falta hacer todo en cada sesión. Alterna énfasis por días.
Progresión sin lesiones
La progresión se logra cuando aumentas carga total con control. Tres herramientas simples:
- Aumenta repeticiones antes de aumentar peso.
- Mantén 1 a 3 repeticiones en reserva en la mayoría de series.
- Reduce volumen una semana cada 4 a 6 semanas si la fatiga se acumula.
Si corres o haces mucho cardio, cuida las piernas: coloca la sesión intensa de resistencia lejos de la sesión pesada de fuerza, o baja el volumen de una de las dos.
Nutrición: proteína y básicos que no fallan
El entrenamiento crea la señal. La nutrición aporta el material.
Proteína: el mínimo que marca diferencia
Apunta a repartir proteína en el día y a llegar a un mínimo consistente. No necesitas perfección, necesitas cumplir el umbral la mayoría de días.
Consejos prácticos:
- Incluye una fuente de proteína en cada comida principal.
- Si te cuesta, empieza por el desayuno: suele ser el más bajo.
- Ajusta la cantidad a tu masa corporal y a tu objetivo, no a modas.
Suplementos: usa pocos y con intención
En el episodio se mencionan creatina y omega 3 como opciones frecuentes. Antes de añadir suplementos, asegúrate de que duermes bien, entrenas con progresión y cubres proteína. Si lo básico falla, el suplemento no compensa.
Recuperación: donde se consolida la adaptación
La recuperación no es pasiva. Se gestiona.
- Sueño: prioriza horario regular y reduce cafeína tarde.
- Estrés: añade caminatas suaves y exposición a luz por la mañana.
- Señales: si tu rendimiento cae varios días, baja volumen antes que intensidad.
Una idea potente es medir algo sencillo: energía al despertar, ganas de entrenar y rendimiento en el calentamiento. Si dos de tres van mal, ajusta.
Plan de acción de 7 días
Si quieres empezar hoy, usa este esquema:
- Día 1: fuerza cuerpo completo.
- Día 2: base aeróbica fácil.
- Día 3: descanso activo y movilidad.
- Día 4: intervalos cortos o medios.
- Día 5: fuerza con énfasis en pierna o espalda.
- Día 6: base aeróbica más larga.
- Día 7: descanso.
Al final de la semana, revisa una métrica: cargas movidas, minutos aeróbicos y proteína diaria. Ajusta una cosa y repite.
Conclusión
Entrenar con ciencia es simplificar: define objetivo, construye base, añade intensidad con criterio, progresa fuerza y sostiene proteína. Con un plan ejecutable, tu cuerpo acumula adaptaciones semana tras semana.
Knowledge offered by Rhonda Patrick, Ph.D.
Productos mencionados
Guía gratuita descargable que reúne protocolos de entrenamiento (aeróbico, fuerza, sauna/calor, nutrición y suplementos) discutidos en el podcast.
Bicicleta estática conectada y clases en app para entrenamientos estructurados (p. ej., intervalos Tabata).
Libro auto-publicado de Brady Homer centrado en el VO2 máx y el entrenamiento de resistencia.