Regaliz y presión arterial: riesgos si tienes hipertensión

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El regaliz se usa en infusiones, caramelos y suplementos, y muchas personas lo perciben como algo inocuo por ser un ingrediente vegetal. Sin embargo, hay un motivo por el que conviene tratarlo con respeto, sobre todo si tienes hipertensión o problemas cardiovasculares. El punto clave es que ciertos compuestos del regaliz pueden alterar el equilibrio de sodio y potasio, y eso puede reflejarse en la presión arterial.

Por qué el regaliz puede subir la presión arterial

El mecanismo más citado tiene que ver con una enzima que ayuda a mantener a raya el efecto del cortisol en algunos tejidos. Cuando ese freno funciona, el cuerpo evita una señal excesiva de retención de sodio. Si el freno se bloquea, el organismo puede comportarse como si hubiera más cortisol activo de lo deseable.

En el caso del regaliz, el compuesto que más se asocia a este efecto es la glicirricina. En algunas personas y en exposiciones repetidas, puede favorecer retención de sodio, pérdida de potasio y, como consecuencia, aumento de presión arterial. También puede aumentar el riesgo de calambres y arritmias en personas susceptibles.

Qué tiene que ver el potasio

El potasio es un electrolito clave para el funcionamiento muscular y para la estabilidad del ritmo cardiaco. Muchas dietas modernas aportan demasiado sodio y no siempre alcanzan suficiente potasio. Si a eso se le suma un factor que favorece pérdida de potasio, el margen de seguridad se reduce.

Quién debería evitarlo o extremar precauciones

No todas las personas reaccionan igual, pero hay perfiles donde el riesgo es mayor:

  1. Personas con hipertensión diagnosticada.
  2. Quienes toman diuréticos, ya que algunos pueden bajar potasio.
  3. Quienes tienen antecedentes de arritmias, palpitaciones o enfermedad cardiaca.
  4. Personas con enfermedad renal.
  5. Quienes usan corticoides sistémicos, porque la combinación puede complicar el control de electrolitos y presión.

Si estás en alguno de estos grupos, no significa que cualquier contacto sea peligroso, pero sí que conviene evitar el consumo habitual y avisar a tu equipo de salud si lo usas.

Dónde se esconde y cuándo puede ser demasiado

El regaliz aparece en formatos muy distintos.

  1. Infusiones: algunas mezclas herbales incluyen regaliz para endulzar.
  2. Caramelos: los productos con sabor a regaliz pueden aportar cantidades variables.
  3. Cápsulas y extractos: es el formato más fácil para consumirlo a diario sin darte cuenta.

El mayor riesgo no suele ser una dosis aislada, sino la repetición diaria durante semanas. Si tomas regaliz de forma crónica, presta atención a señales como aumento de presión, hinchazón, calambres, debilidad o palpitaciones. Si aparecen, lo prudente es suspenderlo y consultar.

Pseudohiperaldosteronismo: por qué puede confundir

Cuando el regaliz altera esta vía hormonal, algunas personas pueden presentar un cuadro que se parece al exceso de aldosterona. Eso puede llevar a confusión clínica si no se menciona el consumo de regaliz, sobre todo si hay presión alta y potasio bajo. Por eso es útil informar con detalle sobre infusiones, suplementos y caramelos.

Alternativa: regaliz DGL para apoyo digestivo

Existe una forma conocida como DGL, que significa regaliz deglicirrizinado. En términos simples, se elimina o reduce el compuesto asociado al efecto sobre presión arterial. Por eso se suele considerar una alternativa cuando el objetivo es apoyo digestivo y se quiere minimizar el impacto sobre electrolitos.

Esto no convierte al DGL en un permiso automático para usarlo sin pensar. La calidad del producto, la dosis y el contexto importan. Aun así, es una opción razonable a explorar si tu prioridad es el estómago y necesitas reducir riesgos.

Qué hacer si ya lo tomas

  1. Si lo tomas a diario, valora pausarlo y observar presión arterial y síntomas.
  2. Si tienes tensiómetro, registra valores durante una semana.
  3. Si estás con diuréticos o medicación para la presión, no ajustes dosis por tu cuenta.
  4. Si hubo palpitaciones, calambres o debilidad marcada, consulta.

Consejos prácticos para reducir el riesgo

  1. Revisa etiquetas de infusiones y suplementos. El regaliz a veces está como ingrediente secundario.
  2. Evita el uso diario por defecto. Si lo usas, hazlo por periodos cortos y con objetivo definido.
  3. Si tienes hipertensión, mide tu presión en casa cuando cambias hábitos. Detectar un aumento temprano ayuda.
  4. Prioriza alimentos ricos en potasio si no tienes restricciones médicas: legumbres, verduras, fruta y tubérculos.
  5. Si tomas diuréticos o medicación para la presión, no mezcles suplementos sin comentarlo.
  6. Considera DGL si el objetivo es digestivo y quieres evitar el compuesto principal.
  7. Si notas palpitaciones, calambres o debilidad, detén el consumo y consulta.

Conclusión

El regaliz puede ser útil en algunos contextos, pero no es neutro. En personas con hipertensión o riesgo cardiovascular, el consumo repetido puede elevar la presión y afectar potasio. La estrategia más segura es evitar el uso crónico, vigilar señales y, si necesitas una alternativa digestiva, valorar el DGL con criterio.

Knowledge offered by Dr. Eric Berg

Productos mencionados

Suplemento de regaliz deglicirrizinado, usado a menudo como apoyo digestivo y pensado para reducir el compuesto asociado a cambios en presión arterial y potasio.

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