Cómo aliviar el vértigo BPPV con la maniobra de Epley
El vértigo puede aparecer de golpe: giras la cabeza, te incorporas de la cama o te agachas y sientes que todo da vueltas. En muchos casos, ese cuadro encaja con el vértigo posicional paroxístico benigno, conocido como VPPB y a menudo citado como BPPV en inglés. La buena noticia es que suele tener un recurso de alivio rápido y también un plan de fondo para disminuir recaídas.
En esta guía vas a aprender qué ocurre en el oído interno, cómo aplicar la maniobra de Epley de forma orientativa y qué medidas prácticas pueden ayudarte a prevenir nuevos episodios.
Qué es el VPPB y por qué marea
El oído interno incluye estructuras que actúan como un sensor de movimiento. Dentro existen canales semicirculares y una zona con un gel donde se alojan pequeños cristales de carbonato cálcico. Esos cristales aportan peso y ayudan a que el sistema detecte cambios de posición con precisión.
En el VPPB, parte de esos cristales se desplaza a un canal donde no debería estar. Cuando mueves la cabeza, los cristales alteran el flujo del líquido del canal y estimulan de forma errónea las terminaciones nerviosas. El resultado es una señal falsa de movimiento que el cerebro interpreta como giro. Por eso aparecen mareo, sensación de giro y, a veces, náuseas.
Señales típicas
- El vértigo se desencadena con cambios de posición: girarte en la cama, mirar hacia arriba, agacharte.
- Dura segundos o pocos minutos y puede repetirse.
- Entre episodios, muchas personas se sienten relativamente bien.
Si tu cuadro no se parece a esto, conviene confirmar el diagnóstico con un profesional.
Alivio inmediato: maniobra de Epley
La maniobra de Epley busca recolocar los cristales en la zona donde dejan de provocar síntomas. Úsala solo si un profesional ya confirmó VPPB y te explicó qué lado tratar. Si tienes dudas, pide una demostración clínica.
Cómo identificar el lado afectado
Una pista práctica es observar qué giro o qué postura dispara el episodio más intenso. En muchas demostraciones se usa este criterio: si al reclinarte con la cabeza girada hacia la derecha aparece el vértigo más fuerte, el lado derecho suele estar implicado. Aun así, la confirmación clínica es importante.
Pasos orientativos
- Si el lado afectado es el derecho, siéntate en la cama y gira la cabeza 45 grados a la derecha.
- Recuéstate rápido pero con control, de modo que la cabeza quede ligeramente extendida hacia atrás.
- Mantén la posición hasta que el vértigo pare y espera 30 segundos más.
- Sin levantar la cabeza, gira 45 grados hacia la izquierda y espera de nuevo.
- Gira el cuerpo hacia el lado izquierdo hasta quedar de lado, con la cabeza inclinada hacia el colchón. Espera.
- Incorpórate despacio y permanece sentado con el mentón ligeramente hacia abajo durante al menos 30 segundos.
Si el vértigo es muy intenso, pide ayuda para evitar caídas.
Ir a la causa: vitamina D, magnesio y control del calcio
El hecho de que los cristales se desprendan plantea una pregunta útil: por qué sucede más en algunas personas. El riesgo aumenta en mujeres posmenopáusicas y en personas con alteraciones del metabolismo del calcio. Se ha propuesto que la vitamina D influye en proteínas que ayudan a mantener el calcio en su sitio, y que la deficiencia se asocia con mayor recurrencia del VPPB.
Comprueba tu estado con datos
En vez de adivinar, apóyate en mediciones. Comenta con tu médico la posibilidad de pedir:
- 25 hidroxivitamina D en sangre, el marcador más usado para estimar reservas.
- Calcio y función renal cuando se valora suplementación.
- Magnesio, según disponibilidad.
Consejos prácticos al suplementar
La vitamina D funciona como una hormona y no hay una dosis universal válida para todos. Algunos factores como peso, poca exposición solar o resistencia a la insulina pueden hacer que una dosis baja no eleve los niveles.
Si decides suplementar:
- Ajusta la dosis con seguimiento y repite analíticas tras varias semanas.
- Considera el magnesio como soporte, porque participa en el manejo del calcio y en la activación de la vitamina D.
- Consulta antes si tienes enfermedad renal, historial de cálculos o tomas fármacos que alteran el calcio.
También se menciona la vitamina K2 como cofactor relacionado con el destino del calcio en el cuerpo. La evidencia directa en VPPB es limitada, pero puede encajar en un plan integral cuando un profesional lo recomienda.
Hábitos que ayudan a reducir recaídas
Además de la maniobra, aplica hábitos que disminuyen la probabilidad de nuevos episodios y te hacen más seguro durante el día.
Rutina diaria práctica
- Levántate de la cama en dos tiempos: primero siéntate y luego ponte de pie.
- Evita giros bruscos del cuello durante los días posteriores a un episodio.
- Entrena el equilibrio con ejercicios sencillos junto a una pared.
- Mantén un horario regular de sueño.
Señales de alarma
Acude a urgencias o busca atención inmediata si el mareo se acompaña de debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar, dolor de cabeza súbito e intenso, pérdida de visión o desmayo. Esos signos no encajan con un VPPB simple.
Conclusión
El VPPB suele responder bien a la maniobra de Epley y a una estrategia de fondo basada en datos, especialmente si existe deficiencia de vitamina D o problemas relacionados con el control del calcio. Combina alivio rápido, prevención y seguimiento con un profesional para reducir recaídas.
Knowledge offered by Dr. Eric Berg