Cómo el olfato humano influye en amistad, miedo y hormonas
Solemos tratar el olfato como un sentido menor, pero la nariz condiciona en silencio de quién te fías, con quién conectas y cómo reaccionas ante el miedo de otra persona. En esta conversación, el investigador del olfato Dr. Noam Sobel explica cómo las moléculas del aire se convierten en información social y por qué los humanos somos mucho más olfativos de lo que queremos admitir.
Cómo funciona el sentido del olfato
Las moléculas de olor recorren unos 6 o 7 centímetros por la nariz y llegan al epitelio olfativo, una superficie muy plegada con unos 7 millones de receptores. Esos receptores se dividen en unos 350 tipos distintos, así que una parte considerable del genoma humano se dedica solo al olfato.
Cuando un odorante se acopla a un receptor, se transforma en una señal neural. Esa señal viaja por el nervio olfativo, que atraviesa la zona más fina y perforada del cráneo, y llega al bulbo olfativo. Allí, todos los receptores de un mismo subtipo convergen en una estructura llamada glomérulo, que crea un mapa de la identidad de los receptores. El café, por ejemplo, podría activar los glomérulos de los receptores 1, 3 y 7.
Desde el bulbo, la información se reparte a la corteza piriforme y la corteza entorrinal, pero también a la amígdala, el hipotálamo y posiblemente el cerebelo. El mapa del bulbo no parece mantenerse en el resto del cerebro, por lo que cómo se decodifica el olor sigue siendo poco claro.
Olemos a los desconocidos más de lo que creemos
Los perros se huelen abiertamente. Las personas rara vez huelen a desconocidos, pero los datos sugieren que lo hacemos de forma indirecta. En un estudio dirigido por Idan Frumin, los participantes esperaron solos tres minutos mientras cámaras ocultas contaban cuántas veces se tocaban la cara. Después entraba un experimentador que daba la mano o no.
Tras un apretón de manos, el contacto de la mano con la nariz aumentó de forma notable. El registro del flujo nasal mostró que las personas olían de verdad su mano, con un momento muy preciso. También olían la mano que no había saludado, lo que sugiere una comparación entre uno mismo y el otro.
Olor corporal y amistades instantáneas
Otro estudio, de Inbal Raviv, preguntó si las amistades que "hacen clic" tienen que ver con el olfato. Parejas de amigos del mismo sexo que conectaron al instante usaron jabón y champú sin aroma durante unas tres semanas y durmieron solos dos noches con una camiseta. Luego se extrajo el olor.
Una nariz electrónica con sensores de óxido metálico halló que los amigos "clic" olían más parecido que parejas al azar. Los evaluadores humanos coincidieron. Para probar la causalidad, se tomó el olor de personas desconocidas y después jugaron en rotación al juego del espejo, sin hablar. La similitud de olor no predijo quién imitaba mejor al otro, pero sí quién valoraba a la otra persona como posible amistad y como alguien agradable.
Señales químicas: miedo, agresividad y lágrimas
Los humanos emitimos señales químicas que cambian la conducta de otros. La más conocida es el olor del miedo. El olor corporal recogido durante el miedo eleva la activación autonómica de quien lo huele, y las personas distinguen el olor de miedo del de calma. Un estudio reciente mostró que los perros también huelen el miedo humano.
Otra molécula, el hexadecanal, es el compuesto semivolátil más abundante en la cabeza de los bebés. En ratones favorece el amortiguamiento social. En humanos, la exposición redujo la agresividad en los hombres y la aumentó en las mujeres en el Paradigma de Agresión de Taylor, un resultado replicado dentro de un escáner de resonancia funcional. La lógica probable es evolutiva: menos agresividad paterna y más protección materna benefician a una cría.
Las lágrimas también son una señal. No huelen, pero cuando hombres olieron lágrimas emocionales de mujeres, la testosterona libre bajó cerca de un 14% en unos 20 a 30 minutos. Un grupo de Corea del Sur replicó el efecto con cifras casi idénticas. La imagen cerebral mostró menos actividad en el hipotálamo y en el giro fusiforme. Un artículo posterior en Nature halló que las lágrimas de crías de ratón reducen la agresividad de los machos adultos.
¿Se puede digitalizar el olor?
El laboratorio de Sobel creó un algoritmo que predice cuánto se parecerán dos mezclas moleculares. Incluso generó metámeros olfativos, mezclas sin moléculas en común que huelen igual, entre ellas una versión de Chanel No. 5 sin ninguno de sus componentes. Con un mapa de 4.000 moléculas, el equipo puede proyectar cualquier mezcla y predecir si huele a limón o a tomate.
En una prueba de concepto con un laboratorio Max Planck en Múnich, los datos de olor se enviaron por internet y los recreó un dispositivo que mezcla compuestos primarios. La rosa salió como chicle, el anís como cereza, la gasolina fue apenas mejor que el azar y las violetas las identificaron 15 de 16 personas. Sobel compara el estado del campo con la televisión en blanco y negro de 1956, y ve el diagnóstico médico con una nariz electrónica como una meta lejana.
Consejos prácticos
- Fíjate en tu propio hábito de llevarte la mano a la cara tras un saludo. Olfatear es una conducta normal e inconsciente.
- No descartes una corazonada sobre alguien nuevo. Las señales de olor pueden ser parte de ella.
- Desconfía de las afirmaciones sobre "feromonas". El laboratorio prefiere el término señales químicas.
- Mantén expectativas realistas sobre la tecnología del olor. Una nariz electrónica en tu baño es una idea a largo plazo, no un producto.
Conclusión
El olfato es un canal oculto de comunicación humana. Influye en la amistad, el miedo, la agresividad y las hormonas sin que lo notemos, y la investigación apenas empieza a descifrarlo.
Conocimiento ofrecido por Andrew Huberman, Ph.D
Productos mencionados
Bebida de electrolitos con 500 mg de sodio, 100 mg de potasio y 30 mg de magnesio por porción, sin colorantes artificiales ni ingredientes innecesarios.
Suplemento de verdes diario, usado para apoyar la ingesta de micronutrientes.
Funda de colchón inteligente que ajusta automáticamente la temperatura durante la noche y monitoriza las fases del sueño.