Cómo entrenar la neuroplasticidad para aprender mejor
La conversación entre Andrew Huberman y el neurocientífico David Eagleman gira alrededor de una idea sencilla y poderosa: tu cerebro no es un sistema fijo, es un sistema que se reconfigura con la experiencia. Esa capacidad de cambio, llamada neuroplasticidad, explica por qué puedes aprender habilidades nuevas, desaprender hábitos que ya no te sirven y reconstruir recuerdos con el tiempo.
Qué es la neuroplasticidad y por qué importa
Eagleman describe el cerebro como un órgano que vive en la oscuridad, intentando construir un modelo del mundo exterior a partir de señales imperfectas. La clave es que ese modelo se actualiza cuando recibe información nueva y cuando se ve obligado a reducir sus errores. Por eso la neuroplasticidad no es solo un concepto de laboratorio: determina cómo estudias, cómo trabajas, cómo te relacionas y cómo manejas el estrés.
También ayuda a entender algo contraintuitivo: muchas prácticas son útiles al principio, pero dejan de producir cambios cuando se vuelven automáticas. Hacer siempre lo mismo puede mantener una habilidad, pero rara vez la mejora.
El principio clave: buscar desafío real
Huberman y Eagleman ponen un ejemplo cotidiano: resolver crucigramas puede ser bueno, pero sobre todo mientras sea un reto. En el momento en que te resulta fácil, tu cerebro recibe poca señal de error y tiene menos motivos para reorganizarse.
La regla práctica es simple: para que el cerebro cambie, debes exponerte a tareas que todavía no dominas. No se trata de sufrir, sino de trabajar en el borde de tu capacidad.
Señales de que estás aprendiendo de verdad
Si quieres saber si estás en la zona de aprendizaje, busca estas pistas:
- Cometes errores detectables y puedes corregirlos.
- Sientes esfuerzo mental, pero sin bloquearte.
- Puedes explicar lo que haces y, aun así, fallas en detalles.
- Recibes retroalimentación rápida, ya sea de una persona, de una prueba o de un resultado medible.
Cómo consolidar lo aprendido sin estancarte
Un punto recurrente es que aprender no es solo practicar, también es consolidar. La plasticidad necesita periodos de trabajo intenso, pero también fases de estabilización. Si repites la misma sesión sin descanso ni variación, puedes mejorar poco y cansarte mucho.
Un protocolo sencillo de práctica deliberada
Puedes aplicar este esquema en un idioma, un deporte o una habilidad profesional:
- Define una meta concreta para la sesión: por ejemplo, mejorar la pronunciación de cinco sonidos o dominar un movimiento específico.
- Divide la habilidad en partes pequeñas y practica primero lo que más te cuesta.
- Introduce variabilidad: cambia el contexto, la velocidad o el orden para evitar que el cerebro se acostumbre.
- Cierra con una repetición breve de lo que salió bien para reforzar la señal correcta.
- Anota en una frase qué falló y cuál será el foco de la próxima sesión.
Un detalle útil es alternar dificultad con recuperación. En lugar de una única sesión larga, funcionan mejor bloques cortos con pausas y con revisiones espaciadas durante la semana.
Estrés, tiempo y memoria: por qué todo se siente más lento
Otro tema central es la relación entre estrés y percepción del tiempo. En situaciones muy estresantes o traumáticas, muchas personas describen que el mundo se mueve en cámara lenta. Una interpretación es que el cerebro registra más detalles, incrementa la vigilancia y genera una memoria muy marcada del evento.
Esto tiene una implicación práctica: la memoria no es una grabación perfecta, es una reconstrucción. Ciertas intervenciones, incluida la exposición gradual y segura al recuerdo, pueden debilitar la carga emocional y permitir que el sistema actualice su modelo. En términos simples, el cerebro puede volver a aprender que el peligro ya pasó.
Sueño y sueños: el cerebro ordena el modelo
En la charla también aparece el tema de los sueños. Más allá de interpretaciones literales, es útil pensar que el cerebro continúa trabajando con información reciente, combinando experiencias y probando escenarios. Si estás intentando aprender algo nuevo, el sueño es un aliado: mejora la consolidación y reduce el ruido mental.
Consejo práctico: protege el sueño cuando estés en una fase de aprendizaje. Una hora menos de descanso puede costarte días de progreso.
Polarización y sesgos: el cerebro como narrador
Eagleman también aborda cómo formamos creencias firmes y por qué los grupos pueden polarizarse. Si el cerebro construye modelos del mundo, también construye historias que encajan con esos modelos. Eso explica por qué tendemos a buscar datos que confirman lo que ya creemos y a ignorar lo que lo desafía.
Una forma de reducir ese sesgo es practicar la curiosidad estructurada: no solo leer opiniones distintas, sino buscar la mejor versión del argumento contrario y comprobar qué evidencia real lo sostiene.
Plan práctico de 7 días para activar la plasticidad
Si quieres pasar de la teoría a la acción, prueba este plan breve:
- Día 1: elige una habilidad y define un indicador medible.
- Día 2: identifica tu mayor punto débil y practica solo eso 20 minutos.
- Día 3: añade variación, cambia el contexto y repite la práctica.
- Día 4: busca retroalimentación externa y ajusta tu técnica.
- Día 5: reduce la velocidad y prioriza precisión sobre cantidad.
- Día 6: repasa lo aprendido con una prueba corta y específica.
- Día 7: descansa activamente, duerme bien y planifica la semana siguiente.
Conclusión
La idea más útil de la conversación es que la plasticidad no aparece por repetir, aparece por retar al cerebro con lo que todavía no entiende. Si combinas desafío, variación, retroalimentación y buen sueño, puedes aprender más rápido y, sobre todo, sostener el cambio.
Knowledge offered by Andrew Huberman, Ph.D
Productos mencionados
Bebida de yerba mate mencionada en el episodio, presentada como una opción para energía y enfoque, con disponibilidad en Sprouts Market.
Sistema de filtración de agua para encimera, descrito como capaz de retirar contaminantes y conservar minerales beneficiosos, sin instalación.
Sistema de monitorización continua de glucosa para seguir valores en tiempo real y entender cómo influyen comida, sueño, ejercicio y estrés.