Cómo la microglía influye en el riesgo de Alzheimer
Hasta el cincuenta por ciento de las personas que llegan a los 85 años desarrollará algún tipo de demencia, pero según el neurólogo David Perlmutter, autor del libro Brain Defenders, la mayoría de los casos de Alzheimer son prevenibles. En conversación con el doctor Mark Hyman, Perlmutter explica por qué el sistema inmunitario del cerebro es la pieza que faltaba para entender el deterioro cognitivo.
Las células que protegen o destruyen el cerebro
La microglía son las células inmunitarias del cerebro. En condiciones normales, protegen las neuronas y mantienen el tejido cerebral en buen estado. Pero cuando se activan de forma crónica, cambian de función: dejan de proteger y comienzan a destruir las conexiones entre neuronas, un proceso que Perlmutter describe como convertirse en el gemelo malvado de la célula original.
Hoy es posible observar esta activación mediante un tipo de resonancia llamada escáner TSPO, que muestra microglía activada en personas con Alzheimer, párkinson, depresión mayor, estrés postraumático e incluso COVID persistente. Esto sugiere que muchas condiciones neurológicas y psiquiátricas distintas comparten un mismo mecanismo de fondo.
El metabolismo decide el destino de tu cerebro
Según Perlmutter, la microglía cambia de comportamiento cuando su metabolismo se altera, y ese metabolismo celular refleja directamente el metabolismo general del cuerpo. Mantener la glucosa en sangre, la insulina y la presión arterial en rangos saludables no solo protege el corazón: también mantiene a las células inmunitarias del cerebro trabajando a tu favor.
La inflamación que se origina en cualquier parte del cuerpo, incluida la que proviene de un intestino permeable, puede llegar al cerebro a través de la barrera hematoencefálica y activar la microglía. Por eso Perlmutter insiste en que la salud del microbioma intestinal está directamente conectada con la salud cerebral.
Por qué la teoría de la beta amiloide se queda corta
Durante décadas, la explicación dominante del Alzheimer fue la acumulación de placas de beta amiloide en el cerebro. Perlmutter cuestiona directamente esta teoría, apoyándose en un análisis reciente de 17 estudios con más de 20.000 personas que evaluó los fármacos diseñados para eliminar la beta amiloide: el beneficio clínico fue mínimo, mientras que hasta una cuarta parte de los pacientes tratados sufrió hemorragias o inflamación cerebral. Para Perlmutter, esto refuerza la necesidad de mirar hacia la neuroinflamación y el metabolismo como causas reales.
Señales que puedes medir tú mismo
Perlmutter recomienda prestar atención a marcadores simples y accesibles como parte de una estrategia de prevención:
- Glucosa e insulina en ayunas: indicadores tempranos de resistencia a la insulina, un factor de riesgo clave para el Alzheimer.
- Presión arterial: su control reduce la inflamación vascular que puede afectar al cerebro.
- Relación cintura cadera: una forma simple de estimar la grasa visceral, asociada a mayor inflamación sistémica.
- Marcadores sanguíneos específicos del cerebro: como la proteína p tau 217, disponibles ya en análisis clínicos.
Casos que muestran reversión, no solo freno
Perlmutter comparte el caso de una paciente con deterioro cognitivo avanzado que mejoró notablemente tras adoptar una dieta cetogénica supervisada, después de abordar también metales pesados y problemas digestivos. Aunque no todos los casos responden igual, este tipo de resultados respalda la idea de que intervenir sobre el metabolismo puede no solo frenar, sino en algunos casos revertir parte del daño.
Conclusión
El mensaje central de Perlmutter es que el cerebro no es una caja negra fija: la salud de la microglía depende en gran parte de nuestro estilo de vida. Cuidar la alimentación, la actividad física, el sueño, el microbioma y la exposición a toxinas ambientales durante la treintena y la cuarentena, mucho antes de que aparezcan los primeros olvidos, es la estrategia más sólida para proteger la memoria a largo plazo.
Conocimiento ofrecido por Dr. Mark Hyman
Productos mencionados
Un libro del neurólogo David Perlmutter sobre cómo la microglía, las células inmunitarias del cerebro, impulsa las enfermedades neurodegenerativas, y cómo mantenerla trabajando a tu favor.