Qué revelan los enhanced games sobre el dopaje en el deporte
Un experimento real sobre el dopaje
Los enhanced games, celebrados en Las Vegas a finales de mayo, permitieron a los atletas competir usando abiertamente una lista aprobada de sustancias para mejorar el rendimiento. El evento se planteó como una oportunidad para estudiar el dopaje en condiciones semicontroladas en lugar de fingir que no existe. Ese enfoque importa, porque los controles antidopaje tradicionales distan de ser infalibles: detectan solo entre el uno y el dos por ciento de las muestras, y las encuestas anónimas a atletas reportan tasas de uso de entre el veinticinco y el cincuenta por ciento. Un evento que monitoriza en lugar de prohibir estas sustancias ofrece una ventana poco habitual para ver qué hacen realmente.
Cuánto ayudan realmente estas sustancias
Los resultados fueron más discretos de lo que muchos esperaban. Solo cayó un récord de natación, un tiempo en 50 metros libres que superó el récord anterior por unas pocas centésimas, y se logró con un bañador de alta tecnología prohibido además del uso de sustancias. Varios atletas destacados que prometieron públicamente doparse para batir sus marcas rindieron por debajo de lo esperado o terminaron últimos.
Parte de la explicación es fisiológica. Las sustancias para mejorar el rendimiento suelen ayudar más en pruebas cortas y de alta producción de fuerza, como los 50 metros libres o los deportes de fuerza pura, donde más masa muscular y potencia se traducen directamente en resultados. A medida que las pruebas se alargan, la técnica, el ritmo, el trabajo bajo el agua y la habilidad pesan más, y la ventaja de las sustancias se diluye. Una prueba de 100 o 200 metros libres deja mucho menos margen para que estas sustancias marquen la diferencia que una de 50 metros.
El sesgo de selección añade otra capa. Muchos de los atletas que se sumaron a los enhanced games ya no estaban en su mejor momento o no eran los mejores de su disciplina. La genética de élite, el historial de entrenamiento y el entrenador siguen separando a un atleta mediocre dopado de un atleta de élite limpio, algo coherente con un análisis de datos de powerlifting que muestra totales muy similares entre divisiones con y sin control antidopaje en distintas categorías de peso: diferencias de solo unos pocos puntos porcentuales, o en algunos casos de apenas unos kilos, entre los totales más altos jamás registrados en la misma categoría con y sin control.
Esa comparación va en contra de la idea de que las divisiones sin control antidopaje están dominadas por el uso de sustancias. Podría significar que todo el mundo usa algo independientemente del control, o que las federaciones con más controles atraen mejores atletas de todas formas. En cualquier caso, la diferencia es mucho menor de lo que predeciría un modelo simple del tipo "las sustancias equivalen a una ventaja enorme".
Por qué el revuelo por compuestos nuevos suele adelantarse a la evidencia
Parte de lo que complica las conversaciones sobre dopaje es la rapidez con la que se difunden los rumores sobre un compuesto frente a lo lento que avanza la investigación real. Un ejemplo fue el MK677, una molécula que aumenta la hormona de crecimiento y que se suele agrupar con los péptidos aunque funcione de forma distinta. Ha rendido mal en prácticamente todos los ensayos clínicos en los que ha participado, y aun así sigue circulando como si fuera un potenciador del rendimiento comprobado. Ese desajuste entre el ruido mediático y los resultados clínicos es un buen recordatorio para comprobar si un compuesto realmente ha demostrado algo antes de asumir que explica los resultados de alguien.
Por qué es fácil equivocarse con la dosis de testosterona
La conversación se extendió a la terapia de reemplazo de testosterona, que comparte parte de la misma lógica de dosis y respuesta que el dopaje. Las personas que empiezan esta terapia tras un déficit real de testosterona suelen reportar mejores resultados del entrenamiento, ya que corregir un déficit restablece una respuesta fisiológica normal. La confusión surge en torno a los niveles valle, es decir, los niveles de testosterona medidos justo antes de la siguiente dosis. La mayoría de las guías clínicas buscan un nivel valle en la mitad del rango de referencia, a menudo entre 400 y 600 ng/dL, pero cuando realmente se miden esos niveles valle, muchas personas con protocolos estándar resultan estar más cerca de 800 ng/dL. Eso es una dosis levemente suprafisiológica, no una dosis peligrosamente alta, pero explica por qué algunas personas en esta terapia describen efectos que van más allá de simplemente corregir un déficit.
Los protocolos de dopaje complican aún más este panorama. Los atletas rara vez usan un solo compuesto; las combinaciones mezclan testosterona con otros agentes, hormona de crecimiento y péptidos, y esas combinaciones concretas prácticamente nunca se estudian en ensayos controlados. Las anécdotas sobre lo que "funcionó" persisten, pero la evidencia real para la mayoría de estas combinaciones es casi inexistente.
Qué implica esto para valorar afirmaciones sobre rendimiento
Los enhanced games son un buen recordatorio de que predecir el efecto de cualquier fármaco o suplemento sobre el rendimiento exige responder dos preguntas: cuál es realmente el factor limitante en esa prueba u objetivo, y si la dosis es realista comparada con lo que de verdad se ha estudiado. Un compuesto que claramente aumenta la masa muscular no ayudará en una prueba limitada por la técnica o la resistencia, y un protocolo de dosis muy por encima de lo que recomiendan las guías producirá efectos que no representan el uso típico y monitorizado.
Conclusión
El primer año de los enhanced games no trajo la avalancha de récords que muchos esperaban, y ese resultado encaja con lo que predice la fisiología subyacente y los datos disponibles. Las sustancias para mejorar el rendimiento ayudan más en pruebas cortas y de alta fuerza y en deportes de fuerza pura, mucho menos en pruebas largas o muy técnicas, y el sesgo de selección junto con la dosificación no monitorizada hacen que muchas afirmaciones sobre sus efectos sean difíciles de creer sin más.
Conocimiento ofrecido por BarbellMedicine
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