Cómo entrenar como un atleta con un plan realista hoy

Video original 35 min4 min de lectura

Entrenar “como un atleta” suena inspirador, pero para la mayoría de personas el reto real no es la motivación inicial, sino la constancia. En una conversación sobre entrenamiento, la idea central fue muy clara: si quieres parecerte a un atleta, entrena como un atleta. Eso no significa entrenar más, sino entrenar mejor, con una estructura semanal que puedas sostener y con hábitos de nutrición que no te hagan abandonar a las dos semanas.

Aquí tienes un marco sencillo, basado en dos prioridades. La primera es combinar fuerza y acondicionamiento. La segunda es elegir un plan que encaje en tu vida, porque un plan perfecto que no haces no sirve.

Empieza con una semana simple: 60 por ciento fuerza, 40 por ciento acondicionamiento

Como punto de partida se propuso una división 60 40, inclinada hacia el entrenamiento de fuerza y dejando el resto para el acondicionamiento. Traducido a una semana práctica, se sugirió un esquema de cinco días que puede hacerse en gimnasio o en casa:

  • Lunes, miércoles y viernes: fuerza.
  • Martes y jueves: acondicionamiento.

No es una regla para siempre. Es una dosis mínima eficaz para muchas personas que quieren beneficios amplios. El objetivo es cubrir lo básico sin convertir el entrenamiento en un proyecto imposible.

Mantén las sesiones en menos de una hora

Se subrayó un punto que suele marcar la diferencia: intenta que el entrenamiento dure una hora o menos. La razón no es solo agenda. Se comentó que, con la edad, la duración excesiva del entrenamiento tiende a causar más problemas que la intensidad. En otras palabras, puedes entrenar duro o puedes entrenar largo, pero no conviene intentar ambas cosas a la vez.

Elige un split que vayas a cumplir

En el mundo del fitness hay mil “splits”, que básicamente son formas de organizar qué partes del cuerpo entrenas cada día. La regla número uno propuesta fue simple: el split correcto es el que vas a sostener.

Por ejemplo, los entrenamientos de cuerpo completo pueden funcionar, pero si no te gustan, si te dejan demasiado fatigado o si se alargan más de lo que tu horario permite, acabarás abandonando. Y un split abandonado es cero efectivo.

Una alternativa que suele encajar bien es el push pull legs. Agrupa movimientos de empuje, tirón y piernas, y puede adaptarse a tu semana de varias maneras.

  • Si entrenas tres días, puedes recorrer el ciclo con descansos.
  • Si entrenas seis días, puedes repetir el ciclo y ajustar el día de descanso.

También se mencionó que los splits clásicos de un grupo muscular por día siguen funcionando en parte porque a la gente le gustan. Te ayudan a entrar, sentir progreso y repetir. Si eso te hace constante, ya es una ventaja.

Consistencia y calentamiento, especialmente si ya no tienes 20

Otro punto práctico fue la importancia de calentar bien. No es un detalle. Si quieres mantener intensidad sin lesionarte, el calentamiento se vuelve una parte más grande del entrenamiento con el paso del tiempo. Esto encaja con la idea de evitar sesiones interminables y centrarse en calidad.

Nutrición sin dogmas: lo que funciona para ti y puedes repetir

El bloque de nutrición aterrizó una realidad que muchas personas conocen por experiencia: ningún plan funciona si comes cosas que no te gustan. Puede que aguantes dos semanas por disciplina, pero no lo sostendrás.

La propuesta fue combinar estructura con flexibilidad. Por ejemplo, usar una “plantilla” de comida que repites porque te gusta y te resulta fácil. Dentro de esa plantilla puedes ajustar porciones y elecciones.

Se mencionó un caso concreto: incluir carbohidratos con almidón, pero en porciones más razonables, eligiendo opciones como boniato, arroz o pasta. La clave no era demonizarlos, sino evitar la porción típica que se dispara sin darte cuenta.

Proteína alrededor del entrenamiento

Sobre la comida antes y después del entrenamiento, el enfoque fue poco dogmático. Aun así, se destacó una pauta: ten proteína cerca del entrenamiento, ya sea antes o después. Si comer proteína antes te sienta pesado y te hace rendir peor, muévela al post entrenamiento.

También se señaló que la obsesión por la “ventana” inmediata ha bajado, lo cual es positivo. En vez de correr al batido, se trata de comer de forma más responsable y consistente.

Pre entrenamiento: simple gana

Para muchas personas, lo pre entrenamiento se convierte en un caos de suplementos y rituales. Aquí la recomendación fue muy simple: agua y alguna forma de cafeína. Si algo de tu nutrición pre entrenamiento te llena demasiado o te da dolor de estómago, te está alejando del objetivo, que es rendir.

Cómo aplicar esto esta semana

Si quieres llevarlo a la práctica sin complicarte:

  1. Elige la estructura 3 fuerza y 2 acondicionamiento durante cuatro semanas.
  2. Selecciona un split que te guste, aunque no sea el más “perfecto” en papel.
  3. Pon un límite de tiempo de una hora por sesión.
  4. Haz del calentamiento un requisito.
  5. Decide una plantilla de comidas que disfrutes y repitas.
  6. Asegura proteína cerca del entrenamiento.

Conclusión

Entrenar como un atleta no es entrenar sin descanso. Es entrenar con lógica, constancia y realismo. Un 60 40 entre fuerza y acondicionamiento, sesiones de menos de una hora, un split que vas a cumplir y una nutrición que puedes repetir suelen ganar a cualquier protocolo perfecto que te abruma.

Empieza simple, repite, y ajusta. La mejor rutina es la que haces.

Knowledge offered by Andrew Huberman, Ph.D

Video thumbnail for Cómo entrenar como un atleta con un plan realista hoy

¿Sobre qué tema te gustaría seguir aprendiendo?