Testosterona: funciones, causas de baja y pasos útiles
La testosterona es una pieza central de la salud hormonal. Apoya masa muscular, integridad ósea y función sexual, y también influye en energía, ánimo y recuperación. La conversación pública suele simplificarla y convertirla en una promesa de resultados rápidos. En realidad, el mejor enfoque es clínico y práctico: entender su papel, medir bien y actuar sobre lo controlable.
Funciones principales
En hombres, la testosterona participa en:
- Mantenimiento y ganancia de músculo.
- Salud del hueso y menor fragilidad.
- Libido y función sexual.
- Producción de glóbulos rojos.
- Aspectos de vitalidad y motivación.
En mujeres también cumple funciones en músculo, bienestar y deseo sexual, aunque los niveles habituales son mucho menores.
Por qué pueden bajar los niveles
No hay una causa única. Suelen sumarse factores.
Sueño insuficiente
Dormir poco o mal afecta el eje hormonal. La apnea del sueño, muy común, es una causa subestimada de fatiga, libido baja y peor perfil hormonal.
Composición corporal
Mayor grasa visceral suele asociarse con peor perfil hormonal. Mejorar composición corporal mueve la aguja, incluso sin buscar un físico perfecto.
Estrés y alcohol
El estrés crónico empuja hábitos que empeoran el sistema. El alcohol frecuente reduce calidad del sueño y afecta recuperación. Si quieres una palanca con alto retorno, reduce alcohol y mejora sueño.
Entorno
La exposición a contaminación y ciertos compuestos ambientales puede interferir con el sistema endocrino. No puedes escapar de todo, pero sí puedes reducir exposición básica, como ventilar, filtrar aire si es posible y evitar calentar comida en plásticos.
Señales, con cautela
Los síntomas son reales, pero no exclusivos.
- Menor deseo sexual sostenido.
- Fatiga y recuperación lenta.
- Pérdida de fuerza.
- Dificultad para ganar músculo.
- Cambios de ánimo.
También pueden aparecer por depresión, déficit calórico, sobreentrenamiento o estrés. Por eso medir es clave.
Qué análisis pedir
Una sola cifra puede engañar. Lo útil es una mirada completa.
- Testosterona total, idealmente por la mañana.
- Testosterona libre cuando corresponda.
- SHBG para entender disponibilidad.
- LH y FSH para orientar el origen.
- Estradiol en contextos específicos.
- Hemograma y perfil lipídico.
Si un resultado sale bajo, suele ser prudente repetir. La variación día a día existe y el contexto importa.
Suplementos: lo que sí tiene sentido
Se suele hablar de zinc, magnesio y vitamina D. No son una solución universal. Pueden ayudar si hay déficit o si apoyan sueño y recuperación.
Antes de suplementar, revisa dieta y, si puedes, niveles. Si decides suplementar, usa dosis moderadas y evalúa con seguimiento. Si tomas suplementos, revisa también dieta, exposición solar y calidad del sueño, porque suelen ser el verdadero cuello de botella.
Terapia hormonal: cuándo se plantea y qué exige
La terapia de reemplazo hormonal puede estar indicada en casos específicos, con síntomas y análisis consistentes. No es una decisión trivial porque requiere seguimiento.
Aspectos prácticos que debes esperar si entras en una estrategia médica:
- Controles periódicos de hemograma, lípidos y otros marcadores.
- Ajustes de dosis basados en síntomas y analíticas.
- Conversación honesta sobre fertilidad, ya que ciertos tratamientos la pueden afectar.
Si tienes síntomas importantes y persistentes, evita la automedicación. No compres hormonas por internet. Un error aquí puede empeorar tu salud y complicar el seguimiento posterior.
Entrenamiento y hábitos que suelen mejorar el perfil
Fuerza como base
Entrenar fuerza dos a cuatro veces por semana mejora músculo, sensibilidad a la insulina y autoestima. Prioriza movimientos básicos y progresión gradual.
Cardio y composición corporal
Sumar caminatas y algo de trabajo aeróbico suave ayuda a reducir grasa visceral y mejora el estado de ánimo. Mantén un volumen que puedas sostener sin agotarte.
Nutrición suficiente
Una dieta con proteína suficiente, frutas, verduras y legumbres apoya el sistema. Evita extremos que te dejen sin energía y alteren sueño. Si comes muy poco durante semanas, tu cuerpo lo interpreta como escasez.
Rutina de estrés
No necesitas meditar una hora. Necesitas pausas repetibles.
- Dos minutos de respiración lenta al terminar el trabajo.
- Caminata corta sin móvil.
- Luz baja y lectura simple antes de dormir.
Cabello, DHT y decisiones informadas
Algunas personas usan fármacos que reducen la conversión a DHT por la caída del cabello. Pueden tener efectos secundarios, incluidos cambios de ánimo o libido en ciertos casos. Si lo consideras, decide con información y supervisión, y revisa tu tolerancia con un profesional.
Un plan de 30 días para ordenar el sistema
- Duerme con horario estable al menos cinco noches por semana.
- Haz fuerza tres días por semana con progresión gradual.
- Camina 20 a 30 minutos al día.
- Reduce alcohol de forma clara o elimínalo por un mes.
- Come proteína en cada comida principal y añade verduras.
- Agenda analíticas y repítelas si un valor sale fuera de rango.
Conclusión
La testosterona importa, pero no reemplaza lo básico. Si sospechas un problema, mide con criterio, corrige sueño, fuerza, estrés y alcohol, y solo después considera opciones médicas. El objetivo no es perseguir un número, sino recuperar energía, función y calidad de vida.
Knowledge offered by Rhonda Patrick, Ph.D.