Rehab y fuerza para vivir mejor hoy y a los 80 años
Querer ser un “gran” adulto mayor suena bien, pero la lógica es simple: si quieres llegar fuerte a los 80, necesitas construir fuerza y capacidad a los 40, 50 y 60. La rehabilitación moderna no consiste solo en “quitar dolor”; consiste en devolverte función para que puedas caminar, cargar, girar y reaccionar a lo que la vida te ponga delante.
La palabra clave: capacidad
La capacidad responde a una pregunta: ¿puedes hacer lo que quieres hacer sin que el cuerpo colapse? Muchas rutinas se quedan en ejercicios aislados (curl de bíceps, elevaciones de gemelo) y olvidan que la vida real exige:
- Rotar
- Frenar
- Cambiar de dirección
- Cargar y desplazar peso
- Moverte en superficies irregulares
Si entrenas solo “en raíles”, el día que necesites un movimiento lateral o una rotación, aparecen molestias.
Dolor no siempre significa lesión
El dolor es una señal del sistema nervioso: tu cerebro diciendo “esto no me gusta”. A veces hay lesión estructural; a veces hay sensibilidad, falta de fuerza o un patrón de movimiento pobre.
Esto es importante porque cambia la estrategia. Si interpretas todo dolor como daño, dejarás de moverte, perderás capacidad y el problema se cronifica. Si, en cambio, aprendes a dosificar, puedes recuperar función sin jugarte una lesión.
Cuándo conviene una valoración médica
Busca un profesional si hay:
- Dolor nocturno intenso o fiebre
- Pérdida de fuerza rápida o hormigueos progresivos
- Hinchazón importante tras un giro o trauma
- Bloqueo articular o inestabilidad marcada
En esos casos, puede ser necesario descartar un problema estructural o una intervención más directa.
Qué debería ofrecer una buena rehabilitación
No solo “servicios”, sino un plan. En la práctica, un buen proceso suele tener tres fases.
1) Reducir amenaza y recuperar movimiento
Puede incluir terapia manual, movilidad y ejercicios suaves. El objetivo es que vuelvas a moverte con menos miedo y más rango útil.
2) Fortalecer alrededor del problema
A veces el punto débil no está donde duele. Un ejemplo clásico: rodilla que duele porque el pie y la cadera no absorben bien la carga. Mejorar fuerza de glúteo, control de tobillo y estabilidad de pelvis puede “proteger” esa rodilla.
3) Cargar con progresión
Sin carga progresiva no hay adaptación. La pregunta no es “qué ejercicio hago”, sino “qué dosis tolero hoy y cómo la aumento”. La progresión construye confianza y devuelve capacidad.
Principios prácticos para entrenar sin volver a lesionarte
Prioriza patrones, no músculos
Entrena empuje, tracción, sentadilla, bisagra de cadera, rotación controlada y transporte de carga (carries). Eso cubre la vida real.
Sube la carga con reglas simples
- Mantén el dolor en un rango tolerable (por ejemplo, 0–3/10 durante y después)
- Si a las 24 horas estás peor, reduce volumen o intensidad
- Sube una variable cada vez: más peso o más repeticiones, no todo a la vez
Entrena el movimiento lateral
La mayoría de gente camina y va al gimnasio “hacia delante”. Pero en el día a día haces giros y pasos laterales. Incluye desplazamientos suaves, pasos laterales con banda y rotaciones anti-rotación.
Cómo saber si vas por buen camino
Una rehabilitación eficaz deja pistas. En pocas semanas deberías ver al menos una de estas señales: más rango de movimiento útil, menos miedo a moverte, y mejor tolerancia a cargas pequeñas (subir escaleras, caminar más, cargar la compra).
Si en cada sesión solo “te tratan” pero no sales con un plan de ejercicios progresivo y criterios claros para avanzar, es fácil estancarse. Busca esto en tu proceso:
- Un objetivo funcional concreto (por ejemplo, correr 20 minutos o levantar a tu hijo sin dolor)
- Medidas de progreso (repeticiones, rango, tolerancia al día siguiente)
- Educación sobre dolor y carga, para que no dependas del terapeuta para siempre
Un plan simple de 4 semanas para volver a moverte mejor
No sustituye a una evaluación, pero sirve como base si tu caso es leve y no hay señales de alarma.
Semana 1: movimiento diario y dolor bajo
- Camina 20–30 minutos al día
- Movilidad suave de cadera, tobillo y columna torácica (5–10 minutos)
- Fuerza ligera 2 días: sentadilla a caja, puente de glúteo, remo con banda
Semana 2: añade control y estabilidad
- Step-ups o zancadas asistidas (2–3 series)
- Equilibrio: apoyo a una pierna 30–60 segundos
- Mantén caminatas poscomida o después del trabajo
Semana 3: fuerza real
- Bisagra de cadera (peso muerto rumano ligero)
- Empuje y tracción (flexiones inclinadas, remo)
- Cargas moderadas, técnica limpia
Semana 4: prepara la vida real
- Movimientos laterales (desplazamientos, pasos laterales con banda)
- Rotaciones controladas (pallof press, chops)
- Pequeños reactivos seguros: cambios de dirección suaves
Conclusión
La longevidad no es solo vivir más; es vivir con capacidad. Construye fuerza, entrena patrones reales y respeta la progresión. Si vuelves a moverte bien hoy, estarás preparando el cuerpo para ser fuerte y autónomo durante décadas. La constancia, incluso con poco cada semana, supera a los impulsos.
Knowledge offered by Dr. Peter Attia